La obra del actor y director Martin Marcou

En el reparto de roles en la vida, la “sexualidad disidente” también entra en juego con la muerte

Estreno de la segunda temporada de “Reparto a Domicilio”, en el Espacio Tole Tole.

 


“Reparto a Domicilio”, la obra del actor y director Martín Marcou, volvió a escena en su segunda temporada, los sábados, a las 21.00 horas, en el Espacio Tole Tole (Pasteur 683, Capital).

En apenas 60 minutos, seis actores y una actriz-cantante dan forma –en un espacio reducido, pero que llenan de enorme energía- a jóvenes que se encuentran ante la noticia de la muerte de un par. Allí comienza el conflicto de cada uno con su propia existencia y con la de los demás.

Se van definiendo perfiles a partir de lo que cada personaje expresa en su modo y en su vestimenta. Pero también en lo que el otro refiere de él.

Por ejemplo, cuando el que padece “complejo de superioridad” habla del gay como el de la “sexualidad disidente”. También flotan algunas bisexualidades…

Un acierto de la dirección es no definir al gay por el estereotipo (¡calzas rosas, muñeca quebrada, voz aflautada!), recurso que también se ven en el teatro independiente. Ese manotazo de la televisión parece que recala en algunas obras del “under”…

Aquí el personaje homosexual se va delineando desde su apariencia hasta en su forma de pensar, comentarios y gestos.

Tener tan cerca a los actores deja ver al detalle sus rostros expresivos. Y el público, tan encima de la escena no distrae para nada a estos personajes llenos de conflictos, como todos.

La escena da luz

El Espacio Tole Tole está en la misma vereda de la sede de la AMIA. Ese barrio, esa calle –más que calle, una herida en la historia reciente del país- pasan a tener la luz especial del arte. Luz que no dan las luminarias del Once, pero sí ese movimiento tan especial de la obra por ver o la obra vista.

Ese local pudo haber sido un negocio de telas, con su depósito, donde ahora se da una función. Ahí está la mirada transformadora de su creador, Martín Marcou.

La sala, en el subsuelo, respeta la formalidad teatral: un audio con timbre que indica apagar los celulares, consola al fondo y butacas, sí, butacas y no sillas. Porque en teatro hay que sentarse en butacas.

Al final, Martin dijo unas palabras abriendo la nueva temporada. Saludó a su maestra de escuela primaria en el interior de la provincia de Santa Cruz. En primera fila, pasó a ser la protagonista esta mujer, que secó sus lágrimas discretamente.

Pablo Gandino
@diversidAR


Toda la información de “Reparto a Domicilio”:
http://bit.ly/1H4zDAv

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